sábado, 12 de marzo de 2011

Imaginación sin límites.

-Amor es de esas palabras tan, tan olvidadas y cerradas en el más allá del muy muy fondo de un minúsculo recodo secreto cerca de mi pulmón izquierdo llamado corazón, que mejor si um.. cambiamos de tema y hablamos de ti, porque conseguir su llave es de las cosas más imposibles que se pueden soñar. La escondí en una pequeña habitación de un castillo inmenso custodiado por tres dragones dentro de una pequeñísima bola de cristal que tiré a un mar muy muy lejano que de cuyo nombre sólo alcanzo recordar su apellido, infinito. Así que espero que nadie la encuentre y aún si lo hace aún tiene que verselas con la muralla de hielo cristalino que cubre mi corazón y con los más de mil cerrojos engañosos que pueden llevarte fuera de él. En resumen, es difícil.-le retó ella, él correspondió a su mirada con un matiz de no dejarse ganar.

- Fácil. No será dificil encontrar el mar infinito pues será el mar más grande e inmenso que mis ojos puedan llegar a ver. Allí encontraré la bola de cristal con un enorme espejo y el reflejo de la luz del sol que la hará brillar. Con la bola entre mis manos, pediré a una estrella fugaz tener dos deseos, y desearé primero tener el poder de hacerme diminuto a voluntad y tras ello un poderoso obsequio, una lámpara mágica capaz de satisfacer tres deseos más. Tras hacerme diminuto, el primero será traspasar la muralla de cristal, y ya dentro utilizaré mi astucia para enfrentarme a los dragones pidiendo un segundo deseo: una arpa del sueño, que con su canto consiga adormir a los dragones y cerrar sus ojos en un dulce y sereno sueño. Después de vencer sin esfuerzo, entraré en el castillo y utilizaré mi poder para ser más y más dimunto, con tal de entrar en esa habitación tan pequeña y hacerme con la llave que en su centro, descansará reposada sobre un cojín empapado de veneno( cosa que olvidaste de advertir pues siempre en tu manga escondes un as secreto) yo cogeré la llave con cuidado y esta vez me esforzaré por salir ileso. Con la llave en mi poder, cumpliré mi tercer deseo: anular los anteriores y así volver a la realidad como si sólo hubiera sido un sueño. Claro que, con la llave, bien escondida cerca del pecho. Entonces, quedará el reto de tu corazón congelado, hielo frágil como el cristal que se derritirá con mi cálido contacto, con mi mirada empañada de amor y con mis palabras dulces que anhelarás cuando te falten.
De esa forma me quedará tan solo una prueba más, acercaré la llave a tu corazón y vibrarán los mil cerrojos engañosos que lo forman. Entre su temblor, se escucharán unos suaves y continuos latidos provenientes de un sólo candado que se iluminará en cuanto pase por su lado volviendo sus latidos rápidos y desbocados por mi proximidad. Y así sin más, meteré la llave en el adecuado, en ese que sólo podía ser el tuyo y tras dos vueltas a la derecha con delicadeza abriré su puerta, me introduciré dentro de él y allí me encerraré, con tal de que jamás me olvides, con tal de que siempre este junto a ti.

-Emm.. siempre puedo ponerlo más dificil.

-Y sabes que no importará, que siempre encontraré la forma.

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