martes, 18 de octubre de 2011

simbología.



Eterno, largo y temido océano, tú tientas a esa parte de mi corazón arriesgado. Mucho se cuenta de lo que se coció en tus aguas, de lo que lluvia y tormenta atestiguaron. Un camino, que no fácil, para encontrar lo amado. Mas, si me pierdo en el azul de tu mirada, profunda, sin fondo, nace en mí el miedo a no poder volver, a quedar sepultada entre tus olas cual sirena sólo tuya, ni reina, ni princesa, un pececito entre tus grandes manos. Sin embargo, el cielo me hace libre, no me ata, ni me arrastra, me deja volar aunque caiga, y desde el cielo anhelaré la mar pero no me ahogaré en sus aguas.
Reprimiré un deseo y evitaré una desgracia, mejor contempladora que mariposa sin alas. Y si lo mío es soñar, soñaré.. aunque el viento lleve utopías inalcanzables.
Y si se acaban los sueños, inventaré.. antes que rendirme a tus fauces..
Persigueme mar si quieres, porque sólo así, sólo así, lograrás atraparme.



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